Saludos

En esta oportunidad tocamos el tema de la ancianidad, les dejo la guía de lectura sugerida,

Ancianidad o vejez


Es descripta muchas veces como un estado del espíritu. Es difícil afirmar cuando comienza, dado que el envejecimiento varía de persona a persona.

Según la OMS, el envejecimiento no es simplemente un proceso físico, sino mas bien un estado mental y en ese estado mental estamos presenciando el comienzo de un cambio revolucionario.

Razones y Consecuencias

Razones

La edad a partir de la cual se considera que una persona ha entrado en la vejez se ha ido elevando a través de los siglos, y marcadamente en lo que va del actual.

Durante el imperio romano el límite de la vida oscilaba alrededor de los 23 años; en el siglo XIX, una mujer de 30 años se hallaba en los umbrales de la vejez, y a comienzos del siglo XX el promedio de vida no pasaba de los 47 años.

Sin embargo, durante los últimos años esa cifra aumento en forma notable. En 1930 la expectativa media para los varones sobrepasaba los 60 años, en 1940 los 63 y en 1970 los 70 a 75.

Según la Biblia, “los días de nuestra edad son 70 años, y si en los más robustos son 80 años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasa, y volamos”

Salmo 90:10

Consecuencias

La rapidez con que la familia esta evolucionando en los países en desarrollo, obliga a dedicar atención muy especial a los problemas referentes a la ancianidad.

Las necesidades de salud de las personas de edad no quedan solucionadas con el aumento de institutos geriátricos. Es necesario hacer un estudio de las necesidades de los ancianos en las sociedades modernas y organizar servicios de asesoramiento, readaptación educacional, recreo, para obtener una integración funcional de la sociedad.

En la era moderna el fenómeno generalizado de la jubilación, o retiro, juntamente con los adelantos científicos y técnicos determinaron un cambio en la naturaleza del trabajo. El retiro de la actividad es considerado como una etapa normal del ciclo de la vida. Este hecho hace sentir al anciano desplazado de la sociedad que lo relega.

Hasta pronto